Dilluns 21 d'Abril del 2014 - 17:56 0
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Vicent Reig Albero

La Historia Interminable - Capítulo 2


La Historia Interminable

(De Castelló a les estrelles)

De: Vicente Reig Albero

Dedicada a mis padres

Ací pugueu accedir al capitol 1

La historia interminable fue escrita como serial en Facebook muchos fueron invitados a seguirla.

Ahora, retoma una fase grafica y compacta la cual no quiere decir terminada.

 

 

Capitulo 2 

Pepito Grillo atendía a la mama pitufina. Yo veía, en todo lo que abría, a un pitufín. Piolet ni se enteró, hasta que tuvo a uno sobre el saxo y dos en la cabeza. Aun así, la más contenta, era Mafalda:"Alegría a esta casa, alegría". Son Goku de tanto meditar y concentrarse en la bola del drac, prefirió volver a hacerse labrador de la Paixerel.la Lugar en que nada sacaba yo. Y empezaron a llegar embalajes, bultos y baúles enviados desde Hollywood. Todo lo guardábamos en la buhardilla.

Y llegó el día en que apareció la famosa. Vino en una limosina, abrigada a la moda y en un perfume caro. Todos le saludamos y besamos. Pero ante Son Goku se paró. Fue éste que le dio dos besos formales y dijo irse a la huerta enseguida, En casa continuó la fiesta del reencuentro. Yo le anuncié mi buena nueva: que era emperador de la galaxia. Ella dijo que aquello además de ser formal y enterarse todo el mundo, se había de celebrar

Heidi le dijo a Mafalda que ya podía atender a obras sociales todo el día, que ahora era ella el ama de casa. Había traído regalos para todos. Juguetes para los pitufets, unas botas para Mafalda, una flauta para Piolet, una armónica para mi, un barómetro para Grill y una bufanda grande para Feliberto. La casa se llenó de cuadros, un piano, un reloj de cuco y hasta una alfombra que era un oso. Dejó el regalo de Son Goku sobre su cama

Mientras tanto, ya se corría la voz de que yo era el nuevo emperador de la galaxia. Se supo, hasta en el consistorio. Vinieron a hablar conmigo. Y yo, lo confirmé. No obstante, dije que la guerra de los mundos aún no había terminado, que seguía habiendo pillaje entre los perdedores. Son Goku vio su regalo y se lo puso: un kimono. Bajó con él, las escaleras y Heidi se alegró, pero ya no, cuando dijo: "Prefiero hacer regalos, a que me los hagan" Y ya estaban de "morro" otra vez

Era de buena mañana, en que yo preparaba mi viaje con Fieliberto. Era tiempo de volver a ver a Laira. La gente aún dormia. De repente se oyó una explosión. Luego me enteré que fue una fechoría de los derrotados de Fu Manchú. Habían soltado una bomba de cobalto en Plutón. Hubo una gran conmoción en el Sistema Solar. En las colonias y en la propia Tierra, hubo terremotos, huracanes, inundaciones, etc. Mafalda dijo:"Ahora sí que si"

Un leve temblor de tierra despertó a todos los habitantes de Castelló, excepto a los pitufos. Pero no hubo grandes males. Tal vez, el peor, fueron las grietas que aparecieran en el campanario. En las colonias fue peor. Me fui a Señera, a las oficinas, y pedí una video-conferencia con mi superintendente Tintín. Y en efecto, un maremoto se había cargado el paseo marítimo de Gaménides y en la "Ultra", el tan deseado palacio de hielo, era irrecuperable

¿Que me importaban a mi cuatro estropicios en las colonias, si era el amo de la galaxia? Le di carta blanca a Tintín para gastar cuanto hiciera falta, Las colonias de Vila Novísima de Castelló y Vila Ultra de Castelló ya estaban ocupadas e intercomunicadas casi en su totalidad Tenían de todo. Desde centros de ocio, a competiciones de belleza, y lo que más atraía: las competiciones deportivas; sobre todo, el mundial de futbol y las Olimpiadas

A volar al otro extremo conocido. Mi amor espera. Los problemas nunca se acaban. Soy rey y mi reina de Orión me ama.

Tras volar por medio universo, llegué al palacio de los reyes de Orión. Había numerosas naves aparcadas. Yo dejé libre a Feliberto, sin atar. Acto seguido me abrieron las puertas y un bedel me anunció "Pepe, emperador de la Vía Láctea". A diestra y siniestra en una estancia larga, había nobles y reyes de otras constelaciones. Se celebraba la victoria Yo me limité a seguir el pasillo central que llevaba al trono. Cogí en brazos a Laira y me la llevé. El rey hizo un ademán de que se me dejase.

Son Goku iba a entrar en casa gritando "El pueblo entero está de fiesta. Cuando llegue Pepe empezará todo" Lo decía sin mirar y Heidi que estaba de rodillas se lo advirtió: "Es que no ves que estoy fregando el suelo. Entra por detrás". Pero el xino no le hizo caso. Dio un salto de Kung Fu, pasando por el aire sobre la fregona. Lo malo es que cayó de culo, y eso hizo mucha gracia. De risa, se abrazaron los dos. Pero se soltaron en cuando todos les miraban.

A mí me pareció muy extraño que nadie me impidiese llevarme a mi novia. Ni en la sala. Ni en que la subiera al dragón. Ni siquiera hasta cuando íbamos a salir de la constelación. Entonces, vino una nave ligera, ultrarrápida. Se posó a nuestro lado y de ella salió un hombre volador de armadura escarlata. Llevaba un paquete. Se lo entregó a ella, y además, le habló: "De parte de tus padres y todos tus súbitos, te deseamos lo mejor" La dejamos atrás y nos fuimos a la Tierra.

Viajaba en mi dragón Feliberto y con la compañía de mi princesa. Nadie me impidió que la secuestrase, y a ella, hasta le encantó. Al salir de su constelación, un soldado en representación de su padre, el rey, le dejó un paquete. Era señal de despedida. Al llegar al Sistema Solar, se nos pegó Son Goku con Heidi que viajaban en la nube supersónica. Nos dijeron: "Id al Parque. Os esperan"

Cuando aterrizamos en el parque, éste estaba lleno de gente. Todos sabían que era el nuevo emperador de la galaxia. Es por ello, que cuando levanté el cetro, hubo una gran ovación, Se aplaudió y piropeó a gozar. Cuando cesó el sonido, decreté una semana de fiesta para todo el pueblo: moros, vaquillas, festeras, cohetes, cucañas, tomatinas, patadas...todo permitido.

Me vinieron con formalidades. Del consistorio, ¿que quien pagaba las fiestas? "Yo"-contesté
Añadieron que mañana, era el mercadillo del jueves. "Pues lo compro y que se regale el género. Luego me vino Pepillo Grillo: ¿Puedo rociar con el gas de la risa, que he inventado?-Puedes. Luego me puse por teléfono con Tintín "Busca la estrella más central de la galaxia y desde allí operamos" Los cuatro íntimos nos fuimos a dar una vuelta a la Tierra.

Desayuno para cuatro en París. Mañana de música en Viena. Un aperitivo en Estambul. Comer en Calcuta. Sestear en Bali. Merendar en Hawái. Pasearse por la isla de Pascua, Cenar en San Francisco i dormir en el Ritz de Nueva York. Todo un día completo para dos parejas que deseaban pasárselo bien.

Cuando volvimos de nuestra vuelta a la Tierra, vimos Castelló como un paraje anárquico. Los había que en rogillo, se contaban el cuento de Pererete Billón. Otros cogidos del cuello, cantaban villancicos con la botella en la mano. La belleza de las fiestas no hacía sino marear a los moros llevándolos a círculo. La vaquilla estaba atada por mozos, de los cuernos y el rabo. Pepillo Grill con un camión cisterna gaseaba de rojo y daba ganas de reír, tanto a los solitarios borrachos, como a los que no encontraban servicio alguno.

¿Como terminó la fiesta en Castelló? ¿Que pasado escondía Pepito Grill? ¿Que le pasó a Piolet desde que le echaron tomates, en New York, hasta que apareció haciendo sonar un saxo en la noche de Castelló. ¿Y la pitufa Plaf? ¿De dónde había salido? ¿Era insobornable de entre los uniformados, Mafalda? ¿Que pensaba Heidi de su pasado? ¿Buscaría Son Goku, su quinta bola? ¿Que hago yo con tanto poder?

La festera mayor, más fresca que una rosa, dirigía las comparsas en círculos. Los que la seguían, entre tanta vuelta, alcohol y puro, iban cayendo redondos. La vaquilla andaba suelta por el pueblo. Los del petardo, los soltaban por debajo, en lugares públicos y semi-públicos, incluso en la sede de la policía. Mafalda se armó hasta los dientes y salió a la calle Pero ya sólo quedaban drogatas, borrachos y llorones, y eso porque el gas de la risa se termino

Yo mismo tomé las riendas de la solución. En primer lugar, mandé a los municipales que detuvieran a quien tirara petardos. Luego hablé con el dueño de la vaquilla, para que la despejara. Luego pedí al Alcanyís un trailer-ambulacia que iba recogiendo todo beodos. Estos eran muchos y tuvieron que ingresar a varios. Todos lo demás a casa. Excepto Piolín cuyo saxo se oía en toda la noche. ¿Como sería mañana?

El día siguiente a la fiesta, todos estaban de resacón y lloros. Era el efecto secundario al gas de la risa. Ahora nadie iba a trabajar. Ni salían de casa. Ni se movían de la cama. El consistorio trajo una feria y un circo, pero ni por esas. Se hubo de contratar de fuera para que no se viera la bruticia de la celebración. Pepito Grillo, tuvo que dejarle una nota al pitufet Flex, para que al despertar, le diera el remedio al mal

La solución a Grill le vino al laboratorio donde Flex le dejó la nota: "Que caminen a cuatro patas e imiten a los gatos durante 2 horas" Enseguida dio órdenes a sus colegas y puso en aviso al consistorio. Había que curar la depresión. El consultorio dio la receta con carteles y autos. Para no haber confusiones, se haría de 20h a22h. Durante éste periodo hubo mucha escandalera de gatos, gatos humanos, perros, etc. Pero la gente, se curó

La casa de California se quedaba pequeña. Arriba, en la buhardilla, Heidi, siempre en lo alto. En la planta de arriba, tres habitaciones, para Laira, Son Goku y para mí. Y abajo en la pared, la jaula de Piolet, casi siempre vacía. Debajo de éste, Pepito en su cajón y el de los pitufos que sumaban ya doce. No quedaba más sitio. Solos un sofá y en él Mafalda con el "busca", de guardia las 24h

Cuando secuestré a Laira, mi princesa, su padre envió un emisario con un misterioso paquete. Decidimos no abrirlo hasta casarnos. Yo me puse en mi labor de emperador de múltiples soles. Le mandé a Tintín, mi superintendente que construyese la más alta torre de comunicaciones en el planeta más central de la galaxia. Y éste, era, Gong. Pepito quería un monumento en Castelló. Le dije que él no inventaba nada, sino Flex. Y se puso de huelga de hambre.

Hacia un sol espléndido. Todo era normal. Heidi salió a dar una vuelta por mirar escaparates y ver el mercadillo de los jueves. Se asustó: trajes marca Heidi, zapatitos marca Heidi, sombreros marca Heidi, artículos deportivos marca Heidi, tijeras marca Heidi. Cremas para estar más guapa que la Heidi, bronceadores, pintalabios, colonias, perfumes."Serás más guapa que la Heidi". Estaba tan asustada. Y es que su imagen había revolucionado el mercado. Se encerró tres días en casa

En su afán por un monumento, Grill no tomaba bocado. Y mientras tanto, Mafalda iba por todo el ambulatorio, con el cartelito: "enfermera para todo". Su más solicitada paciente era la pitufeta Plaf. Había dado a luz a doce hijos. Le contaba a Mafalda su historia. Se escaparon del País de Nunca Jamás, dos naves pastel. Una de pitufos y otra de pitufas. Ya es conocida la de los pitufos. Pero la de pitufas se estrelló en Santa Ana. No sabía de supervivientes, pues todas llegaban en alto grado de amnesia

Una vez construida la torre de comunicación, se leyó por boca de Tintín, una proclama mía en que me dirigía a toda la galaxia como nuevo emperador. El radio de acción, llegaba al 80%
El 70% dio su aprobación. El 6% dijo que: "ni amo, ni jefe, ni nada" El resto, el 4%, dijo que querían al Fu Manchú de siempre. Los problemas se multiplicaban. El próximo paso era el de montar una factoría de naves espaciales y adiestrar un ejército Grill seguía sin comer

ras la tiranía de Fu Manchú y las guerras de los mundos, la Vía Láctea estaba muy maltrecha. Había soles que se iban a apagar, otros a colisionar. Y los planetas, muchos de ellos acabarían por desaparecer. Me encargue especialmente de la nueva factoría de naves espaciales y los cuerpos BBF (bondad, bien y fraternidad). Serían más que militares y custodios de la paz y a la postre, bomberos y de todo

Pepito Grillo ya llevaba en su caja, seis días sin comer. Mafalda estaba preocupada. Desde su sofá oía cuanto decía en sueños. "No Pinocho no" "Alejémonos Pinocho" "Deja esa gentuza Pinocho". Y así. Se enfadó la enfermera y le sirvió leche con bollos y croissants. Le sentó delante, y le dijo: "Ahora vas a comerte todo y me cuentas tu historia con Pinocho. Si no, te echo de patitas a la calle y a ver cómo te las apañas"

Entre mordisco y mordisco, Grill, narraba: "Yo persuadía a Pinocho que fuera a la escuela o volviese a casa, pero él quería ir donde los niños malos. A una feria que los animalizaban. Y no me hizo caso. Se volvió un burro. Fui a ver a Gepeto y me dijeron que se lo había tragado una ballena. Toda una calamidad""En qué sitio fue"-quiso saber Mafalda. "En la Malvarrosa"
"Pues vayamos allí"-concluyó Mafalda

Llegaron a la Malvarrosa y vieron a un burro y un muchacho. Pepito, enseguida reconoció en el asno a Pinocho. El muchacho era pastor de ballenas. Hablando con Mafalda, se aclararon que había una ballena más gorda de lo normal. Con un silbato, acudió ésta, y con otro, vomitó cuanto llevaba dentro: un anciano, el viejo Geppeto. Los tres se reconciliaron mutuamente y al poco, cada cual se marchó, dando gracias al pastor de ballenas

Y así fue como en realidad terminó el cuento de Pinocho. Cuando éste, se convirtió en carne y hueso al abrazar a su padre. Pepito Grillo se había salido del cuento por imposible. Pero ahora vivía una vida nueva y era muy respetado. Quería un monumento. Mafalda, se lo dijo:"Como vayas por ahí, sin terminar cuentos, olvídate, no hay monumentos. Además, ya hay más de uno en el pueblo. Aún así, te apoyaré para que tengas el tuyo" Ahora, come más

Yo estaba muy metido montando la factoría de naves espaciales y preocupado en la formación de los cadetes. Esto pasó ya a manos de Tintín y se ubicó en Alfa Centauro, el sistema solar más próximo a resguardar éste. Aún no tuve tiempo de abrir el paquete para Laira. Me vinieron del consistorio de que la Pinta había encontrado un poblado prehistórico de pitufetas en la Font Amarga. Antes de meterme en el tema, dije: "Paraje natural"

Heidi estaba afectada. Por todos los sitios, o estaba su nombre, o su retrato. No quería salir de casa. Su reciente reconciliación con Son Goku le permitió desahogarse con él. Y tuvo una idea: "¿Porqué no nos mudamos los dos a mi pagoda en l'Utxera?”¿Y allí, que haremos?" Yoga, zen, taichí "¿Y eso de que sirve?" "De momento, para dejar correr el tiempo y te olviden" Marcharon. Pero no para seguir el plan del "xino" sino que se llevaron vacas y cabras tal y como Heidi quería

¡Alerta! ¡Mi cetro de mando de la galaxia había desaparecido! No estaba bajo la almohada y repasaba en donde estuve, y no recordaba: ¿En las oficinas de Señera en donde hablo con Tintín? ¿En el consistorio? ¿En la vuelta a la Tierra que hicimos? El tío Peluso llamó a la puerta. Tenía el cetro en la mano. "Usted perdone, señor mandamás. Lo vi apoyado en la pared, mientras sacaba a su dragón. Me lo llevé, para hacerme una foto con él, y el uniforme de miliciano de la República"

Me fui a las oficinas de Señera. Por video-conferencia, Tintín, me iba explicando: gracias a la Ley de fe Federación, todos los mundos de la Vía Láctea, prosperaban. Había asociaciones de empresarios, sindicatos, políticos, etc. La ley del libre comercio se imponía. Los polígonos industriales se multiplicaba, o si no los recreativos. El paro, bajaba. La materia prima abundaba. Ya pocos eran los rebeldes y más los ignorantes

Desde el planeta Gong, en donde estaba ubicada la torre con cobertura a toda la galaxia, se gobernaba. Allí estaban el poder judicial, legislativo y ejecutivo. Todo, bajo supervisión del emperador. Pero había un 20% de soles con planetas retrasados. En uno de ellos, vivía Picapiedra. Se inició un ejército de médicos, maestros y proletarios aventureros que montaran infraestructuras. Todo por el progreso.

Aquel 20% de países desconectados del mundo, vivían felices a su manera. Se pensaban que el mundo era plano y ellos en el centro de él. Con las nuevas invasiones de altruistas por el progreso, conocieron vacunas para sus enfermedades, instrucción, un ritmo de trabajo en cualquier industria o comercio que se precisara. Se impusieron los derechos humanos Y ¿como no? se aprendió el uso del teléfono, la T.V. y el internet

¿Quedó la Vía Láctea completamente gobernable? Pues no. Cada planeta tenía su política y entre todos, la común en el planeta Gong, que era la capital. Allí, todos los planetas tenían sus representantes ante mí, el emperador. Hubo un planeta, regido por un archiduque de Fu Manchú que se rebeló. Mis consejeros me pidieron que les tirase una bomba. Pero yo opté por adiestrar a mis escuadrones en la lucha antiterrorista, en todo

¿Cual es el pasado de Mafalda? ¿Por qué a Piolet le pasó lo que nadie sabe? ¿Que se sabe del paquete de los padres de Laira, la princesa? ¿Tendrá Grill, un monumento? ¿Que pasará con el poblado de las pitufas? ¿Logrará el emperador de la galaxia, destruir el terrorismo del planeta Gang? ¿Se casarán Heidi y Son Goku? ¿Y Pepe, el amo, con su princesa? ¿Que pasará en el consistorio? De esto último, es de lo que menos sé.

Del planeta Gang, del archiduque de Fu Manchú, salió un comando terrorista al vecino Ging. Instalaron tres bombas: en un repetidor, en una comisaría y en un cine. Imposible dar con ellos. En contrapartida les envié al planeta Gang tres misiles que dieron en sus únicas presas de agua "Ahora, se lo pensarán", me dije yo. Todo el día iba con el móvil. Contratar a Tintín fue un acierto. Tenía muchos asuntos en la cabeza

Con todo el interés posible, Laira y yo pusimos el paquete incógnita de sus padres sobre la cama. Lo abrimos y vimos que contenía tres cosas: El oso de peluche de infancia de la princesa Una foto de sus padres y con ella, los tres muy elegantes y con sus coronas Y un pergamino. Un vasto papel escrito en el reverso: Del hada malona. Le dimos la vuelta para saber su profecía en el anverso

El anverso del papiro estaba escrito indescifrablemente para mí, pero no para mi chica. Leyó: La princesa Laira será el ser más bello del universo, con sus labios sonrosados y trenzas azules. Pero vendrá alguien que no será nada y todo, y la secuestrará. Será feliz, hasta que arrastrando una botella de butano, un miércoles, se enganche y quede corbada. Esta es mi profecía. El hada malona.

Mientras le daba en el móvil, en contactar con el suministro de butano, Grill me daba la vara: "Soy una eminencia en medicina, quiero un monumento". Al final, se pusieron al otro lado de la línea; los del gas. Les hablé duramente "No quiero ver una bombona de gas, sino los lunes y basta, En toda Castelló" Fui tajante al respecto Le mandé a Mafalda, que se ocupara ella sola, del ir y venir de las bombonas "Quiero un monumento"-Grill, no paraba

Mientras todo esto pasaba, el comando terrorista de Gang, había acabado de hacer una de las suyas, en el vecino Ging. Nada menos que poner una bomba en el estadio de futbol, cuando la final. En las gradas, hubo terror, desmayos, aplastamientos, etc. Se habían pasado. Esta vez, de represalia les envidé una bomba teledirigida a la propia sede del archiduque rebelde. Creo que acerté. Al poco, en la montaña más alta de Gang, ondeaba una bandera blanca de siete sábanas. Me quedé contento

Desde mi móvil o por las oficinas de Señera, me ponía en contacto con mi superintendente Tintín, en Gong "Nos urge rehabilitar los desperfectos de la guerra de los mundos. Necesitamos gente cualificada" "Entonces haga universidades y cursos acelerados"-es lo que le contesté. Y ya tenía pegado a mí a Grill "Quiero un monumento". "Pero si tú no has inventado nada. Anda, métete en el laboratorio y cuando inventes el crece pelos, hablamos"

Yo estaba en casa cuando Mafalda lanzó el grito en el cielo: "Piolet está muerto". Piolet siempre iba con su saxo por ahí, y nunca le venía en mente, el volver a su jaula. Pero ahora, estaba todo estirado en ella. Llamamos a Pepito y éste le dio unas friegas de alcohol. Piolet se reanimó y bebió del líquido. "No seas bestia Piolet"-le dije yo. "Por qué nunca nos cuentas de tu carrera artística, ¡fue brillante! ¿No? Y Piolet arrancó

Piolet narró como tenía un timbre de voz tan fantástico y como triunfó en el Rex y en el Palau. Pero ya en su gira europea, le aconsejaron una calada de tabaco. La cosa fue a más, y ya fumaba dos paquetes. En su gira americana, le aconsejaron, un chupito de anís. Y luego fue la botella. En su última actuación del Metropolitán, se le fue la voz. Despidió a todos. Cogió el dinero y subió al avión a casa. En Valencia le compró el saxo a otro borrachín

Era imposible depurar responsabilidades en el planeta Gang. Un planeta en que lo único que todo sabían, era decir "cumplía mis órdenes". Ósea, que todos, inclusive los terroristas que actuaban en el planeta vecino, obedecían a un tirano: el archiduque El nostálgico, del mando del desterrado Fu Manchú. Así pues, también a éste le envié al País de Nunca Jamás, al olvido. Luego, me saqué de la manga un virrey y le puse en el trono

La nave-tarta con la que vinieron los pitufets, no vino sola. La seguía la nave de las pitufetas, que era de frutos secos. Los primeros, no pudieron aguantar su gula y se estrellaron en el pueblo. Las pitufinas frenaron en Santa Ana. Nadie las vio. El piloto de la nave, la pitufina Flax, fue la única que se descarrió. La vigilaron y viendo que era feliz con doce hijos, se pusieron a su tarea, que era reparar la nave

Vieron partir la nave de los pitufos y se dieron cuenta de que estaba programada para ir al País de Nunca Jamás. Les urgía partir y cambiar su dirección. Pero las pitufinas en Santa Ana, recolectaban nueces, almendras y piñones. Y es que tenían un reactor roto. En tiempo de arreglo, en un bosquejo de poblado que habían montado, unos cazadores, llegaron. Fue la ruina. Les hacía gracia ver las diminutas y las cazaron todas Y probando, probando, vieron que eran excelentes amas de casa. Las esclavizaron

Mafalda me trajo una pitufina que encontró en el mercadillo. "¿Es cierto que vivís en una reserva?" "Estábamos arreglando nuestro reactor principal de la nave, pero todas las tripulantes hemos caído en manos de un comando de Fu Manchú y que son los actuales propietarios del balneario de Santa Ana. Siempre tienen a una de rehén. Si las demás, no hacemos cuanto mandan, la maltratan. Lo siento, tengo que irme"

De modo que la nave con pitufets lanzada al País de Nunca Jamás, había venido con otra de pitufinas. Y es más, éstas querían cambiar a su modo, el destino de la nave masculina. Se hacía tarde para tal misión. Pero había que intentarlo. Lo primero a hacer sería eliminar a los nostálgicos de Fu Manchú que compraron el balneario. De seguro, tenían armas, drogas, bombas. Se precisaba una acción de envergadura.

En el balneario de Santa Ana, se armó la gorda

No llamé a los municipales, ni a la policía general, llamé al ejército. ¿Como podían rehacerse los de Fu Manchú, en mis propias narices? ¿En mi casa? Mi ejército rodeó el cerco al balneario y cuando estaban a punto de caramelo, lo asaltaron. Fue la sorpresa, lo que se consiguió tan sólo heridos por ambos lados. Las pitufinas que ya se esperaban el asalto, estaban todas escondidas en la cocina. El delito era mayor: trata de blancas.

Yo mismo, ofrecí una nave ultra ligera a las pitufinas. Tenían que llegar a la nave-pastel de los pitufets. Y allí, modificarles el rumbo. Iban dirigidos al País de Nunca Jamás Nosotros mismos, en otro tiempo, construimos esa nave y la programamos. Ahora nos arrepentíamos. Ya sabíamos más de los pitufos. Flex y Paf con sus doce hijos, fueron testigos de la despedida. Y se lloró mucho

Recaía en mi tanto poder, que mis enemigos se multiplicaban, Llegué hasta considerar llevar algún "guardaespaldas", pero lo deseché. Quien mejor vivía de todos era Piolet. El mismo, sin que nadie supiese como, abría su jaula de buena mañana y se iba al bar, a hacerse sus cazallas. Ya borracho, volvía a su jaula y empezaba su sesión de saxo, que no era, sino la diana, para que todos se levantasen. Luego se hacía el muerto para que le dieran comida

Son Goku y Heidi, vivían en lo alto del Secá. Para subir, incluso usaban un funicular Apenas tenían vecinos. Mientras a ella le daba por pastorear a vacas, ovejas y cabras, Son Goku, se daba a cosas raras: taichí, artes marciales, yoga, etc. Claro que también tenía un jardín "zen" y un huerto. Los jueves bajaban al mercado a vender de lo suyo. Son Goku, me hizo una confidencia

Son Goku vendía bonsáis en el mercado. Me dijo: "Pepe, voy a casarme y formar una familia, Para asegurarme de ser feliz he decidido ir a por la quinta bola del drac""¿Y que problema hay?" "Pues que la bola está en el portalón del País de Nunca Jamás, donde viven los olvidados" Yo pensé haber pasado cerca de allí con mi dragón. Había una pared enladrillada que tapaba el universo...y con un cartel: Nadie sale de aquí

Tras la guerra de los mundos, quedé como sucesor del derrocado Fu Manchú, y por tanto amo de la galaxia. Mis planes no eran como los suyos, de tiranía. Mi talante era democrático y quería mandar desde el centro de la Vía Láctea, en Gang. Pero, aunque tuviese un superintendente tan eficaz como Tintín, me debía, a mis amigos en California (Castelló)

A Mafalda la habían ascendido a enfermera-jefe. Además era el ama de casa. Su energía no tenía fin. Piolet seguía borrachín, como siempre. Grill en su laboratorio, no conseguía el crece pelos tan deseados. Yo iba y venía. ¿Los patufets? Cada semana se despertaban y como iban corriendo y eran en total catorce, pues se les veía en todas partes.

De mi variopinto grupo de amigos, falta por nombrar a Laira, mi novia. Ella se encerraba en la cocina y allí se pasaba todo el día. Hacía guisos raros como: estofado de trompa de elefante, huevos de avestruz al vapor, sopa de cola de cocodrilo, cuernos de jirafa rebozados. Y nadie preguntaba exactamente que era aquello.

Heidi volvió a quedarse con nosotros. Su Son Goku, tenía una misión muy atrevida. Tenía que ir al País de Nunca Jamás. Un lugar maldito. No quería que le acompañase, pero tampoco sabía el camino. Es por ello, que le presté a Feliberto, que ya pasó por allí, y tenía buena memoria. La quinta bola de cristal, estaba en la misma puerta. Son Goku la quería para formar una familia exitosamente

Cierto día, estaba revolucionada la casa. Parecían erizos de mar, los que se daban en las paredes, en el techo, en el suelo. Iban cayendo púas. Mafalda se quedó de piedra, los niños pitufets, estaban llenos de púas y se las querían quitar. Mirando a Pepito Grill, gritó; "Como yo me entere que se cojan pitufets para probar crece pelos, se las verá conmigo"

Desde California, Son Goku se vistió su túnica y se ciñó su espada de samurái. Feliberto estaba a punto. Su barriga, llena de algarrobas Lo montó y se emprendió la búsqueda de la quinta bola del drac. No tenía de que preocuparse, Feliberto sabía el camino. Y llegaron a la pared de Universo

Estar tan cerca de lo último, no infundía respeto, sino miedo. Tras el muro, resonaban las voces de los olvidados de "fantasía". Voces como de fantasmas: "Goku, ¿no te acuerdas de mí, te llevé en brazos""Goku, sácame, hemos jugado juntos""Goku no te acuerdas de tu tía Yung" Goku sabía que eran voces de fantasmas, posiblemente uno sólo. Y llegó a la puerta ojival. Allí estaba la bola. La cogió mientras se oían voces. Había un cartel que ponía "De aquí no sale casi nadie" Aún oyendo voces, se marchó

Son Goku tomó la bola del drac encastrada en la ojiva de la puerta del País de Nunca Jamás y se alejó haciendo caso omiso a las voces fantasmales. Surcó el espacio sideral llevando la bola en su zurrón. Lo consiguió. Al cabo de un tiempo estaba en Castelló, más concretamente, en la casa de California. Nos reunió a todos, para que cada cual le pidiera su deseo. Y todos se sentaron alrededor de la bola Y hubo un apagón de luz. La bola desapareció

La policía estaba en alerta. De momento hacían recuento de todo lo sustraído. Había un factor común. Todo lo robado, brillaba. Fui a denunciar la sustracción de la bola. Exclamaron;"¿Otro?" "Ya van cinco en una semana". Pregunté por algún sospechoso. "Nadie", "Hace cincuenta años que esto no pasa". Me enfadé

Eran las tres de la noche en que una sombra humana sin extensión, nada más que su silueta, se deslizaba por la acera de la calle Jacinto. Se paró ante su objetivo. El dormitorio de los Ordoñez, en el primer piso. Subió como las arañas y se coló entre la hendidura de la ventana cerrada. Fue directamente a la mesilla de la mujer. Allí estaba el joyero. Lo cogió. Abrió la ventana para que pasase y se largó.

La "sombra" actuaba irregularmente. Iba a lo que brillaba, Sin saber. Daba igual que se tratase de joyería que de bisutería, collares, pulseras, dientes de oro, camafeos, etc. Y cómo no, una bola como un puño que tenía dibujado un dragón y brillaba. La gente de Castelló, estuvo muy prudente en guardar sus cosas. La "sombra" seguía actuando y yo ya estaba más que nervioso.

Por el móvil, me llamó mi superintendente. Llamaba desde el planeta Gang, la capital. Al parecer, había estallado una guerra entre dos planetas de la galaxia. El motivo, era la propiedad de una luna rica en uranio. El satélite hacia la órbita a los dos planetas. Le pedí más informes científicos. En cuanto a la contienda, que la gendarmería galáctica atacase a todo aquel que abriese fuego, pero ya, a partir de ahora

Uno de estos días, antes del amanecer, como era costumbre en Piolet, se salió de la jaula para ir al bar. Normalmente, tomaba tres cazallas, pero ese día, sólo se tomó una. El camarero le preguntó: "¿Eres un pájaro o un oso de peluche"? Se fue a casa y se miró en el espejo... Estaba lleno de pelo. Sin pensárselo, vino a mí. Le miré y no dudé. Aquello era obra de Grilll y su afán por inventar un crece pelo

Aquello no podía ir a más. Un Piolet medio borracho en mi habitación. Un inventor de pacotilla que en todos ensaya el crécemelo. Una bola de dragón que desaparece, como otras múltiples joyas. Una guerra en todas las de la ley, declarada en mis dominios. Era demasiado. Tomé la resolución para estos casos: volar con el drac

Después de despejarme volando por Siberia, ya era capaz de todo. Me fui a las oficinas de Señera y me puse una video-conferencia con Tintín, mi superintendente. Los dos planetas tenían derecho a la misma luna. Los científicos así lo declararon. Era un caso raro El mismo tiempo pasaba por un planeta, que por el otro. Ordene

Igual pasaba el mismo tiempo en la órbita de uno, que del otro. Entonces ordené escuadrones de la federación que pusieran paz. El satélite quedaba requisado. Ya no había satélite para nadie, y en su lugar habría paz. Los escuadrones de la confederación, se cuidaban de ello

La sombra seguía actuando. Y parecía que se conocía los objetivos, y éstos, ya escaseaban. Me fui a la policía. Y no tenían pista alguna. Aún así, el teniente me advirtió: "Se ve que tu bola no era objetivo alguno. Simplemente se aprovechó del apagón eléctrico general Pero vive en tu casa una princesa. De seguro que la sombra querrá hacerle una visita. Se prudente

Eran las tres y media de la noche, en que una silueta humana sin extensión, se deslizó por el parque, por la avenida Dio un rodeo al monumento Fayos, en que había un guardia y penetró en nuestra casa. Yo que dormía con un ojo abierto, oí sonidos en el cuarto de Laira. Entré con furia y me la vi. Intentaba llevarse el joyero. No tuvo tiempo en reaccionar y la tomé del tobillo. Hacía esfuerzos por huir, pero no podía. Y llamamos a la policía

Vino a casa la policía, y vino pronto. Yo, apenas podía sujetar a la sombra. El teniente, se hizo cargo "Es un caso insólito, un hombre-sombra. En fin lo retendremos en el cuartel y le haremos cantar. Creo que necesita mucha vigilancia". Todos estábamos despiertos. La más asustada, Laira, que para despreocuparse, se metió en la cocina a freír cerebros de canario y pezuñas de buey. Nada,....sólo fue un susto

A la mañana siguiente un camión de bebidas paró enfrente de la casa. El conductor bajó y extrajo del remolque una caja de bebidas. Llamó y. Laira, le abrió. "¿Vive aquí el amo de la galaxia. Pues, aquí le dejo el pedido. Firme" Laira firmó y el repartidor se largo. La princesa se preguntaba "¿a qué, tanta gaseosa, si aquí nadie la bebe?" Y Piolet se reía. Tenía ridículo a salir a la calle con tanto pelo y había hecho un pedido de cazallas

Lo que Laira creía gaseosas, no eran sino cazallas, encargadas por Piolet y que ahora tenía a mano. ¿Y Heidi? A nuestra ex top-model, se le había pasado la fama. Ya no estaba en los escaparates y tiendas. Otras le habían quitado el liderazgo. Y aún en el pueblo, mientras paseaba con Laira, todos decían que ésta última era más guapa. Algunos se inclinaban y la llamaban "alteza" Pero poco, siempre pasaba el día en la cocina

Yo no tenía vocación de funcionario así, que, cuando me traían un papel, un formulario, un dossier, un "memorándum", lo que hacía, era tirarlo porque si no, me ponía malo. Y eso pasó. Yo había nacido para mandar, no más. Llegó un policía "Señor Pepe, todo aclarado, la sombra ha cantado. Aquí tiene el informe". Entonces me vino un dolor de estómago. Añadió: "Aquí tiene la bola que le sustrajeron" Entonces, ya quedé más aliviado

Todos los planetas de la galaxia tenían un parlamento democrático y de entre ellos, los elegidos para representar su planeta, ante la Gran Federación en Gang, capital de la Vía Láctea y sede del emperador. Esto era lo que al menos creía Pepe. Pero en realidad, había planetas ignorantes que no entendieron nada. Otros en guerra civil. Y aún menos, los que decían que ni amo, ni emperador, ni nada sobre nada.

Así pues, había 232 escaños para la Gran Asamblea Legislativa de Gang. Vinieron de todas partes, cada cual, representando a su planeta. Durante un mes habrían de acordar al "presidente""primer ministro", todos los demás del poder ejecutivo y además, nombrar jueces y dignatarios militares; establecer una constitución y prometer fidelidad al emperador. Todo había que resolverse en un mes. Entonces en una gran ceremonia se celebraría "El gran día de la galaxia" Y a ésta no podía faltar ni Pepe, ni Laira

Son Goku recibió con gran alegría, al poder tener en sus manos la quinta bola del drac. Se la fue mostrando a cada uno de la gran familia de amigos de California. Tenían que pedir un deseo. Ya dicho de palabra, o pensado. Pioget lo pensó. Grill, también. La familia de los pitufets, también. Hasta yo lo pensé, pero no Laira, que dijo: "Yo también quiero formar una familia a la par que Heidi y Son Goku"

Fraudes electorales, dificultades en el recuento de votos, piquetes, planetas en guerra civil, los ignorantes de siempre, todo eran problemas que en un mes, no se resolvían. Tintín me aconsejo posponer la fecha. Accedí. Le di carta blanca para resolver cuanto pudiera, y le añadí: "Aprovecharé para casarme". A mí, me pareció que no entendió

De todos los amigos, quien no se enteró de nada, fue Mafalda. En su puesto de enfermera-jefe, vivía y dormía en el ambulatorio. Cuando Grill le habló de la bola de los deseos y que cada cual había formulado el suyo, se quedó hipnotizada. Viendo un globo terráqueo que allí había, dijo: "Me es igual no formular deseos, el mío, no se conseguiría"

A Piolet, empezaron a pasarle cosas raras. Se terminó dos botellas de cazalla, pero con la tercera ya no podía. Hacía peste de gasolina. Probó con una cuarta botella y lo mismo. No se atrevía a beber más. Fue a la cocina, donde Laira, y se bebió un trago de vino. Sabía a rayos. Y así, es, como optó por no beber más alcohol y si, agua mineral. En pocos días, le vino la voz de Pavarotti y cantaba a todas horas. Pero claro está, no olvidó su saxo

"¡Quiero un monumento! ¡Quiero un monumento!" Era Grill quien eufórico hablaba. "He inventado el crece pelo""¿Seguro que lo has inventado, sin la ayuda de Flex, el pitufín?"" No, yo solito, sin ayuda. Lo he probado en una docena de pacientes de mi consulta", "Está bien Pepito, te dedicaremos una calle. "¿Pero, no era un monumento" "No, los crece pelos no curan vidas....y se acabó" Así fui de tajante

Fue Laira quien en voz en grito dijo: "La pitufleta Plaf, vuelve a estar embarazada" Enseguida vino Pepito Grillo a examinarla. Yo estaba confundido. Quería explicaciones. Llamé a Flex "¿Cuantos van a ser estos?" "Doce, también. Siempre son doce" "Y tú, ¿a cuántos quieres llegar?" Por más respuesta, sacudió la mano y dijo: "Hasta donde pueda". Me quedé de piedra. No sabía que decirle. Al final opté por dejarle hacer cuanto quisiere

De entre los planetas en guerra civil, surgió un líder, Yu-chí. Era un déspota. No quería la confederación Y sus planes eran oscuros. Lo primero que hizo fue ganarse la confianza de otros planetas en guerra, luego se anexionó a los ácratas y esclavizó a los planetas ignorantes. Todo parecía muy raro. Al final, me enteré de que secuestraron a unos científicos para que corrigieran sus soles y órbitas, más allá de la Vía Láctea. Todo un despropósito porque ello era imposible. Lo supo, y ante mi sexta flota de naves galácticas, se derrumbó y claudico

Ninguno de los seguidores de Yu-chí se quedó sin su merecido castigo. En los planetas que estuvieron en guerra, se les asignó un gobernador a dedo, en los ácratas, también, y en los ignorantes esclavizados se les impuso la autoridad de una familia que vivía en la edad de piedra: los picapiedras. Así mismo, para que no hubiera fuga de cerebros, se inauguró un gran Centro de Investigación en la propia capital Gang

Piolet seguía siendo el mismo. Aún así, que bebía agua mineral y se levantaba muy temprano. En el bar, simplemente cantaba. El camarero le daba rienda suelta y a los parroquianos les gustaba oírle. También intercala solos al saxo. Él, no quería en modo alguno teatro u ópera para actuar. Si de ello hablaba, era para desahogarse y contar sus éxitos y aventuras

La hora del parto para Plaf, había llegado. Estaban con ella, Pepito Grillo hecho un flan, y la servicial Mafalda que ya había previsto el momento y preparado todo. Y nacieron los bebes. Doce, una vez más. Nada más nacer, se iban corriendo dando tumbos por toda la casa. Y es que al venir al mundo, lo primero que hacen es conocerlo. Y ya había otros doce pitufets que corrían, gateaba y se subían a todos lados

Lo que fueron territorios del tren, actualmente eran un parque. Un lugar de esparcimiento, en que por un lado se perdía en el "metro" y el ambulatorio. Por el lado opuesto, en una avenida más allá del monumento al músico, y ya barriada de California. Pues bien, lo consulté con Son Goku "Deberíamos comprar dos viviendas vecinales que dan al parque". Estuvo de acuerdo y empezamos la mudanza. Lo que no sabía yo, es que el "xino" trasladaba objetos con la mente

Laira y Heidi ayudaron con gran alegría a transportar objetos de mudanza. Iban a construirse dos hogares. Mi superintendente Tintín me llamó al móvil para decirme que no podía más. Que había infinitud de planetas y satélites, y que en donde uno era noche, en el otro era día. Si uno estaba en verano, en otro, estaban en invierno. Y además, estaba la cuestión del calendario. Unos eran de la era de un sabio, otros de otro, y a más, la era Fu Manchú Yo le dije que el único calendario bueno para todos era el de Gang, la capital y la Era, la nueva era de la confederación

Ya legué mi casa California a mis amigos. Los únicos asistentes a mi boda. Ésta sería en la ermita de Santa Ana, al extremo del pueblo, y además, sería a las tres de la noche. No quería disturbios ni problemas. Hablé con el párroco y el fotógrafo. Les pareció bien. La boda se celebraría a la noche siguiente. Nada más casarme, viviría en mi nueva casa. Tanto yo, como Son Goku. Los padrinos eran Pepito Grill y Mafalda

Todos sosegados y tranquilos, se celebraron las bodas. Cuando cada cual pronunció el "si quiero", Son Goku i Heidi, Laira y yo. Ya estábamos más tranquilos. Luego, las arras, las firmas, las fotos y hasta un pequeño sermón Todo apacible hasta salir de la ermita Alguien esparció arroz y se puso a tocar el saxo. Era Piolet, y se le veía con unas caras de querer fiesta, inaguantables. Su saxo ya se oía fuerte en el vecindario

Al principio la gente se despertaba malhumorada por la música del saxo, pero al asomarse a la ventana se alegraban, el amo de la galaxia se casaba. Querían fiesta, pero no sabían por dónde empezar. Claro como Piolet echaba caramelos, pensaron que había que echar algo. Y desde las ventanas, tiraban mantillas, pañuelos, botas de vino, herramientas de trabajo, planchas viejas, máquinas de coser ya usadas, alfombras etc. Por donde pasaban se convertía en calle de andróminas, cosas ya usadas de poco valor

Llegados al parque, se construyó una hoguera. Las comparsas desfilaban en torno a ella. Se montó una disco-móvil y la gente se puso a bailar. Luego se montó un ·chiringuito". Y así, poco a poco, se fue animando el pueblo. Son Goku, Heidi y yo, no salimos. Quedamos en la cama boca-arriba, mirando el techo. Laira no, Como lo suyo era la cocina, se dedicó a hacer buñuelos

Llegada la madrugada, de nuestras nuevas casas junto al parque, salimos con mi dragón Feliberto. Salimos de incógnito, y aún así, me pilló Pepito "¿Puedo esparcir el gas de la risa?""No". Y nos montamos los cuatro recién casados. Nos íbamos a ver mis dominios, la Vía Láctea. A volar

A lomo del dragón íbamos los cuatro amigos, Son Goku, Heidi, Laira y yo. Recorrimos algunos planetas de la galaxia y en todos ellos había enormes carteles anunciadores: "Dominio de Pepe. Emperador de la Confederación". Vimos cosas inimaginables: praderas anchas, selvas inabarcables, continentes helados, bosques sin fin, océanos inmensos, playas de ensueño, etc.

Sólo descendimos una vez, y fue para reponer fuerzas. Había una merendola campestre, en una ladera coquetona, de gente muy amable Bajamos y nos entremezclamos entre ellos. A cada cual, le dio por lo suyo. Laira se entretenía con las tiendas de cocina y anotaba toda receta. Heidi se fijaba en que moda de vestir que se llevaba allí. Son Goku, se apuntó a un combate de artes marciales, Y yo, al tiro al arco.

Subimos una vez más al dragón, pero esta vez, dirigidos a la capital. Una nave espacial, nos cerró el paso. "Identifíquense" Entonces grité a todo pulmón: "Soy el emperador" La nave nos dio una vuelta y nos estaba algo así, como escaneando. Acto seguido, aparecieron media docena de naves que nos escoltaban. Y ya no nos dejaron sino hasta un inmenso jardín. Tintín nos esperaba "Si hubiese sabido de su llegada.....

Tintín era el único que me conocía. Les presenté a mis amigos. Enseguida se formó un pasillo entre lacayos y sirvientas, que nos conducía a la puerta principal de un gran palacio. Se me fue explicando la ubicación de bosques, jardines y hasta una laguna. Ya dentro, había, como ochenta dependencias, cada cual de un estilo. Así, la más barroca era la biblioteca y la más coquetona llena de espejos, la de baile. Por todos lados, oro, columnas retorcidas, alfombras y colgantes para llamar al servicio

Bastian, un muchacho de 14 años y que vivía en el "Callvari" tras una jornada de recolección de naranjas, se llevó una sorpresa. Su madre le había sacado de la biblioteca un libro gordo. ¡Ya estaba harto de boberías! Quería algo fuerte. Pero le faltaban las últimas páginas. Su madre ni se percató. El libro se titulaba: "La historia interminable"

Bastián leyó con avidez Al poco, se percató de que no era un libro más, sino un manuscrito. Era la autobiografía de Pepe I, emperador de la Vía Láctea. Un personaje, del que alguna vez, oyó a los viejos nombrar en susurros. El apenas sabía más. Ahora en la galaxia reinaba Osiris, emperador también de la constelación de Sirius

¿Como había ido a parar ese manuscrito del propio emperador que fue leyenda a manos de Bastian? Allí se hablaba mucho de sus negocios, de su dragón, de sus amigos y de su amor por la princesa de Orión. Muchos pasajes concordaban con lo que oía entre susurros. Había sido un gran emperador, que aumentó el nivel de vida a muchas familias. Bastian sospechó que hubo un complot por llevarle al olvido

Primero por mandato, luego con resignación y ya por convicción, el gran Osiris hizo creer que la Vía Láctea que siempre fue del dominio de Osiris. (Y no pongo números, porque la serie es muy larga) Aquel día de recolección, se le hizo largo por volver a casa y seguir leyendo. En su comida, se cobijó bajo un naranjo y mientras abría su fiambrera, vio una bola roja como un puño y en ella grabado, un dragón

Volviendo en la furgoneta y tras el "curro", Sebastián, no sabía que pensar de aquella bola. En su libro, aparecía. Tendría que fijarse más. Ese libro, pensó, es dinamita Hoy hará casi mil años en que nació el emperador. Bajó, de la furgoneta, ya noche andaba, y anhelaba leer. Pero de la sombra de la calle Pajarón surgió una silueta ¡Tienes algo que es mío!-eso dijo

El personaje que había salido de la sombra era Son Goku, pero Bastian no lo reconoció. Para él era el "muchacho del saco". Un chaval desgreñado que vivía sólo en l'Utxera, en donde no había nada. Todo en mil años, se había retrocedido. El, vivía en lo que parecía un huerto, un jardín y una pagoda maltrecha. Como nadie iba por allí, le tenían miedo; y más, cuando se asomaba por el pueblo. Se decían verdades y leyendas .Pero si hubieran puesto la vista en su morada, tan limpia, no sería "el hombre del saco"

Castelló de tiempos de Pepe, hace mil años, había retrocedido. El "muchacho del saco" era una leyenda que se contaba en roglillos. Nunca moría. Bastian se encontró ante él. Era como dos años mayor. Iba limpio, con una túnica roja y la espada de samurái a la espalda. Sus rasgos eran "chinescos". "Se quién eres y lo mío""¿Eres Son Goku?"" Si, y tú tienes mi bola y el libro autobiográfico de Pepe No me preguntes como lo sé, porque yo lo puse allí

"Ahora, dame mi bola si no quieres probar mi espada"- Le advirtió Son Goku Y Bastian se la dio. -"Mañana no vayas a trabajar. Di que estás enfermo. Yo te esperaré en el trasto, eso que fue un funicular. No tardes y trae el libro. Tenemos que hacer planes" Aturdido y miedoso por la espada, Bastian llegó a casa. Miró el libro y se dijo: ¿será para bien o para mal?

Los dos recién conocidos, Bastian y Son Goku, se vieron en el oxidado funicular "Quieras o no, Bastian, has entrado en fantasía" "Sígueme" Y subieron por un sendero de maleza hasta los dominios de Son Goku, su pagoda y plantas. "Te puedes quedar con el libro""Ya han pasado mil años, desde el emperador Pepe""Ahora, tu encontraste la bola bajo el árbol que él nació""Te espera una aventura extraña" "Tienes que encontrarle""Está en el País de Nunca Jamás"

Pared que separa el mundo conocido y el País de Nunca Jamás en donde se amontonan los olvidados de fantasía y reales. De éstos, pocos escapan

Estaban los dos hablando del manejo de la nube supersónica "Sólo los puros de corazón pueden subirse". Y volaban hablando desde ella. Son Goku le daba un repaso a sus posesiones, plantas y animales. "Todos los que aparecen en el libro, son reales. Osiris se afanó en borrarlo de las mentes de todo ser de la Vía Láctea.
Pero viven. Irás a las puertas del País de Nunca Jamás. Y leerás la última página del libro"

De las siete bolas del dragón, la sexta había sido utilizada por el propio Son Goku para escapar del País del fin. Ahora, sólo quedaba la séptima y ésta, sólo podía utilizarla quien fuera. Menos él Y aún más, su eficacia era indiscutible si la usara quien la había encontrado.

Son Goku se puso serio mientras hablaba "Será tu primer viaje sideral. La nube te llevará. No olvides el libro...y en su momento, decir las frases. Yo he de partir sólo" "¿Y a dónde vas Goku?”Hace tiempo maté un dragón del Japón que se escondía en el Fujiyama. Le hice vomitar las siete bolas. Voy a buscar algunas de sus crías y hacer lo mismo"

Son Goku se fue ladera abajo y Bastian se elevó en lo alto. Ya llegaba el uno en metro a Valencia, y el otro vislumbraba la inmensa pared de ladrillos, en donde el mundo conocido se acababa. Bastian dio por fin con la puerta ojival. Se paró. Oía multitud de voces, pero haciendo caso omiso a tales, gritó:
"EN EL NOMBRE DE LOS DESPIERTOS, QUE VUELVA PEPE I Y SU SEQUITO"
entonces se sacudió la pared como si fuera a derrumbarse y hubo como un terremoto

Las jambas de la inmensa puerta ojival, se abrieron, Habían pasado mil años y por ella ahora pasaba Feliberto y en su lomo Mafalda, Laira, Heidi, Piolet, Pepito Grillo, Tintín y un puñado de pitufos. Libres todos y a volar

Salieron todos los amigos y se cerraron las puertas. Cada cual, decía cuanto le apetecía. Pepe: "Tengo ganas de mandar" Laira: "Tengo ganas de cocinar" Pepito: Me apetece inventar algo" Flex el pitufo: "Quiero multiplicarme" Mafalda: "Quiero ayudar" Piolet: "Me apetece una cazalla" Heidi: "Quiero ver la última moda". "¿Pero quién, nos ha liberado? Y todos miraron a Bastian.  Continuara………

 


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Dades de publicació

Data : 27-05-2012
Editor: postmaster
Autor: Vicente Reig Albero
Font: n/a
Remitent: n/a



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